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Pueblo de Carthagonova

La Legión Pueblo de Carthagonova fue fundada en el año 2015, lo que la convierte en una de las legiones más jóvenes.

Su origen nace del deseo de recordar y rendir homenaje a los oficios que existieron en las ciudades conquistadas por el Imperio Romano, en este caso en la ciudad de Carthagonova, tras la conquista de Escipión. Sabemos que la ciudad contaba con un Anfiteatro, donde se celebraban juegos de lucha de gladiadores. Existía, por tanto, un ludus, bastante afamado aunque menos que el de Capua, al que también deseamos rendir homenaje.

Esta legión está formada por distintos grupos que representan aspectos variados de la vida en aquella época: hay una sección civil, una religiosa y una militar. Dentro del grupo militar, destacan especialmente los gladiadores, que simbolizan la fuerza y el combate.

Iconografía

El emblema de la Legión Pueblo de Carthagonova combina tres elementos cargados de simbolismo.

En primer lugar, aparece un buitre, un ave que en la antigua Roma se consideraba sagrada, ya que se creía que recogía el alma de los hombres que morían en combate o en los juegos de gladiadores. Este animal también representa a la diosa Libitina, a quien imaginaban como un ave gigante que sobrevolaba a quienes estaban a punto de morir, para llevarse su espíritu.

En el Coliseo de Roma, uno de sus accesos estaba dedicado precisamente a Libitina, y, por esa puerta, eran arrastrados los cuerpos sin vida de los gladiadores que morían en combate.

Junto al buitre, se encuentra el número tres escrito en números romanos: «III». Este número tiene un origen histórico y sagrado, ya que está documentado que aparecía tallado en la piedra del altar del templo dedicado a la diosa Furrina.

Ambos símbolos están rodeados por una corona de laurel, un elemento típico de la iconografía romana que representa la victoria, el honor y el respeto hacia los dioses y los guerreros caídos.

Nuestros personajes

Diosa Libitina, diosa romana de la muerte, cadáveres y funerales, dando su nombre a las funerarias romanas «Libitinii». Una de las puertas del Coliseo se dedicó a Libitina, y a través de ella eran arrastrados los cadáveres de los gladiadores muertos en combate.

Diosa Furrina, era una diosa perteneciente a la mitología romana, cuyo culto, según la tradición, fue instituido por el rey Numa, sucesor de Rómulo. La diosa Furrina poseía un pequeño bosque en el Janículo y un manantial que lo surtía de agua. Actualmente está situado en la villa Sciarra frente a la vía Dandolo.

Caronte, el barquero de Hades, el encargado de guiar las sombras errantes de los difuntos recientes de un lado a otro del río Aqueronte si tenían un óbolo o moneda para pagar el viaje, razón por la cual en la antigua Grecia y Roma los cadáveres se enterraban con una moneda bajo la lengua. Aquellos que no podían pagar tenían que vagar cien años por las riberas del Aqueronte, tiempo después del cual Caronte accedía a portearlos sin cobrar.

Las Parcas, conocidas en la mitología griega como las Moiras, son tres figuras femeninas que personifican el destino, controlando el hilo de la vida de cada mortal e inmortal desde su nacimiento hasta su muerte. Su función es tejer, medir y cortar este hilo, siendo su papel fundamental y a menudo considerado más poderoso que el de los propios dioses.

Dómine y Dómina, los lanistas, dueños del ludus de la ciudad de Carthagonova, y el Doctore del ludus, es decir, el entrenador jefe de los gladiadores en la antigua Roma, un esclavo con experiencia como luchador que se encargaba de la formación, disciplina y castigo de los novatos.